Trabajo final Curso de ilustración – 3 de 4 – RONDA DESINTEGRACION

Chiquitero: Dícese de la persona de edad media o avanzada que consume diariamente vino y brebajes afines a través de un inquebrantable ritual denominado “la Ronda”.

Desintegración: proceso en el que una partícula, elemental o compuesta, se transforma en otras.

En esta ocasión me ahorro el comentario. Que cada cual haga la interpretación que se le pase por la cocotera.

Dibujo realizado con lápices de colores en papel Basik 240 gr, formato A3.
Para esta ocasión hice bastantes bocetos “investigando” como plasmar el proceso de desintegración.
Seguí los consejos del profe, Pedro Espinosa, que me aconsejó entre otras cosas “el color verde en el cuerpo humano zombifica, no desintegra“.

Espero que ningun chiquitero se sienta ofendido… En caso contrario, ¡multiplícate por cero!


 

Cuento al carboncillo

De nuevo os muestro un trabajo fruto del curso de Ilustración Creativa de la UPL.
Estas vez se trabata de ilustrar un cuento corto (en mi caso cortísimo), el cual me lo sugirió el profe, Pedro Espinosa. La única premisa era utilizar carboncillo.

Creo que la última vez que dibujé con un carboncillo fue a mediados del siglo XVIII, así que el hecho de cogerlo fue como un flashback a la Escuela de Arte de Logroño, ah!… que tiempos.
El cuento que ilustré es más bien una frase larga de Fernando Pessoa, así que opté por dividirla en cuatro escenas y posteriormente con Photoshop, incluir el texto en la imagen.
Utilizé carboncillo de 6-8 mm y un poco de 9-11 mm, un par de difuminos (fino y grueso) y también los dedos como difumino (bueno y barato). Al final rocié los dibujos con laca barata para fijarla al papel Studio Guarro.
La verdad es que me lo pasé bastante bien con este trabajo, a pesar de mis temores de acabar envuelto en una nube negra, tiznado hasta la médula y con manchas de carboncillo hasta en el techo. 

Retrato de Gandhi (casi de memoria)

Este es otro de los ejercicios del curso de Ilustración Creativa de la UPL 2014-2015.
Se trataba de hacer un retrato de Gandhi observando unas fotos antes de comenzar a dibujar. Una vez iniciado el dibujo ya no se podía volver a ver las fotos.


Comencé a dibujar ideas en clase, donde realicé este pequeño boceto a lápiz que muestro aquí abajo.

 Ya en casa, hice la ilustración final en A3 con lápices de colores y rotulador de punta fina.

 Juro y perjuro que no miré las fotos durante la realización del dibujo, aunque la fisonomía de Gandhi es muy reconocible con unos pocos elementos.