Cuaderno de GRECIA 3

Dibujo desde una montaña de Meteora, a unos 375 km al norte de Atenas.
 

Paseo por Trikala, pequeña ciudad a 15 km de Meteora.
Momento selfie de una turista en la entrada del castillo de la ciudad.

Reflexiones sobre la visita a los monasterios de Meteora.
Momia en el aeropuerto de Atenas, último dibujo del viaje.

Cuaderno de GRECIA 2

Bonita estampa que refleja en parte lo que fue este viaje. Creo que sobran las palabras.

 

Youth hostel en Plakias, momento de relax. Ahora me doy cuenta de que el árbol de la derecha parece que tiene pechos… ¿Mensaje subliminal del incosciente?

Playa de Plakias, pequeño pueblo al sur de Creta con bonitas playas, rutas para hacer senderismo y muchos muchos turistoides (entre los cuales me incluyo, of course).

En Rethymno fui a una playa cerca del casco urbano, mientras hacía tiempo para coger un bus. Me llamó la atención que una playa estuviese dividida en dos sectores: el que pertenecía a un pequeño resort contiguo y el sector de playa público, que estaba un “pelín” descuidado.

Cuaderno de GRECIA 1

Lo admito: 15 días en Grecia podrían dar para hacer muchos dibujos… Si no fuese por el infernal calor de agosto, las interminables pateadas que me he pegado y el continuo trasiego de un lugar a otro en transporte público.
Aún así, de vez en cuando saqué los lápices a pasear conmigo para hacer sketching del paisaje griego, siempre acompañado de dos amigas: la sombra y una gran botella de agua.
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 Ruinas de Keramikos, Atenas. 15:00 aprox. Creo que estaba yo solo a esa insoportable hora de la tarde.

Primer día en Atenas. Descanso en una terraza del ultra turístico barrio de Plaka. No se como tuve ganas de hacer este boceto pues estaba casi literalmente hecho polvo… (Creo que la cerveza que me pedí ayudó a ello).
El tercer día en Atenas aproveché para ir a Corinto, a una hora en tren de Atenas. De nuevo me las arreglé para llegar a las ruinas del Antiguo Corinto a las 15:30, hora del infierno…¡ tras una caminata de una hora desde la estación de tren ! (es lo que pasa por ahorrar en taxis).

Antes de volver a Atenas decidí visitar Nuevo Corinto (otra hora de pateada), aunque básicamente fui directo a la playa donde me desplomé un buen rato, contemplando la calma del mar Jónico y a sus discretos veraneantes.