Tres hombres barriendo

Es curioso que los dos únicos momentos que he ilustrado del Cameros Blues Festival hayan sido antes de empezar (en la presentación del evento) y el otro justo después de acabar el festival.

Nada más acabar el festival, la gente del pueblo de Laguna de Cameros (La Rioja) se puso manos a la obra para limpiar la plaza y otras zonas del pueblo donde se realizaron los conciertos.
Saqué unas fotos de estos hombres mientras esperaba al coche para volver a Logroño.
Hay que decir que las fotos eran de baja calidad (sacadas con un teléfono móvil), pero me gustó la disposición de estos tres hombres y su movimiento.
La técnica es acuarela.

Plaza, Hombre, Árbol

Hay veces en las que la gente te ayuda sin querer, como es el caso de este hombre que me ayudó a captar la profundidad de la plaza del Ayuntamiento de Logroño.

Mediados de julio de un verano lluvioso, pero ese día caía fuego del cielo.

Había faltado a la clase anterior de ilugroño 2014 (culpa de Pink Rabas) así que al día siguiente decidí realizar el ejercicio del día anterior, el cual trataba sobre la perspectiva.
La plaza del ayuntamiento es perfecta para tal ejercicio, pero ese día faltaba algo: gente en la plaza, algo lógico con el calor que hacía ese día.
Al poco rato de comenzar vino un hombre y se sentó enfrente mío; sacó un teléfono móvil y permaneció casi en la misma posición durante al menos una hora… ¡A por él!
Entre este hombre y la gente que permanecia al fondo (en la sombra) traté de reflejar la profundidad de la plaza (en la medida de lo posible, claro).
Utilizé lápices de colores y posteriormente en casa añadí acuarela para las sombras del suelo.



Amigas en el embalse


Hace poco di una vuelta en bicicleta por el embalse de La Grajera, muy cerca de Logroño.
Me puse a dibujar cortezas de árboles, pero ese día no estaba yo para apuntes de detalle, así que decidí seguir mi ruta. 



Al rato pude contemplar esta escena de dos mujeres hablando plácidamente en un solitario banco emplazado en la orilla del pantano, con el sol frente a ellas.
Aquella imagen me llamó la atención por su sencillez y bucólica energía.
Al instante saqué el cuaderno de apuntes y realicé un pequeño esbozo que aquí adjunto.
 
Posteriormente en casa, y con una foto de referencia realicé la modesta acuarela que encabeza esta entrada.

Por cierto: un amigo mío me dijo hace unos días que me estoy volviendo un moña, y la verdad es que no me veo pintando esta acuarela tiempo atrás… Puede ser que el ir acumulando años, sumando a los vaivenes que da la vida me estén quitando prejuicios a la hora de reflejar situaciones e imágenes que hace tiempo yo mismo hubiese tachado de demasiado «sensibles»… ¿Era pues yo un insensible?